4/8/16

esos buitres retorcidos

Estaban en el funeral de Jesucristo,
en el de Juana de Arco
y ahí estarán
el día que tú te vayas.
Festín de carroñeros
miserables hijos de puta,
llegan desde ninguna parte
excitados por el olor
de la sangre cansada.
Calvas sus cabezas,
encorvados los cuellos,
lanzan sus garras
arañando el oro
y produciendo un chirrido tan espantoso
que hasta los muertos pueden oírlo.
¿Para qué quieres ya ese dinero,
viejo despreciable?
La hora se acerca también para ti
y no hay riqueza en la tierra que pueda devolverte
al momento previo
en que empezaste a encadenar un error tras otro
y tu vida se transformó
en el error más irreparable de todos.
Esos buitres retorcidos
no me pillarán con la guardia baja,
oh, no señor,
claro que no.
Antes verán arder mi casa
y todo lo mío en manos de los pobres.
Sabré qué hacer
cuando alcen el vuelo
y comiencen a trazar círculos
a mi alrededor.
Es sólo cuestión de tiempo
que ocurra.

28/7/16

merca donna

Cristo bendito,
anoche casi me caigo de la cama
cuando comprendí que no voy a volver a verte.
Ya sabes cómo funciona esto,
te marchas a vivir a otra parte
y las probabilidades
de atravesar la ciudad
para comprar
pan de molde
o salchichas
o insecticida
no resultan muy altas.
Soy bastante malo en eso,
pero creo que,
al menos una vez,
un día por lo menos,
intentaste algo.
Sí, me parece que lo hiciste,
aunque de todas maneras yo no tenía un buen día
(es algo frecuente que no lo tenga)
y, tía, en serio, créeme,
no habría funcionado;
nunca funciona.
Puede que dentro de dos
o tres
meses
te preguntes qué ha sido de mí,
puede que te preguntes qué estoy haciendo;
bien,
créeme también en esto: no gran cosa,
después de tanto tiempo
viéndome comprar
el pan de molde,
las salchichas
y el insecticida
más baratos
habrás sacado tus propias conclusiones.
Si dentro de dos
o tres
meses
te preguntas dónde estoy,
quiero que sepas que estoy aquí,
que no he ido muy lejos,
que vamos a continuar respirando
el mismo aire venenoso
y nuestra basura seguirá mezclándose
en el vertedero habitual.
Así va a ser
durante algún tiempo más.

8/7/16

esperanza

En serio, tengo que irme ya, 
es muy tarde,
mañana trabajo
y tengo que cuidar de mi padre. 
Venga, no seas así.
Sólo una. 
No puedo, 
de verdad.
De verdad que no. 
Y alguien está añadiendo vetas blancas 
a la mesa de mármol negro.   
Una para mí, otra para ti, otra para él, otra para ella.
Debería haberme marchado a casa hace una hora. 
Joder, déjalo ya. 
Sí, vale de dar el coñazo. 
Pasa media hora más hasta que decide acompañarnos
y sus ojos se humedecen 
y dice que esto no está bien, 
se lleva una mano a la nariz
y dice que ahora sí, que se va,
en cuanto se le pase se va. 
Con qué cara voy a ir a trabajar
y con qué cara voy a mirar a mi padre. 
Esperanza es la última que se pierde, 
pero al final siempre se pierde 
igual que nos perdemos todos.
Porque total, 
qué más da 
si mañana nos despertamos muertos
o nos entregan las llaves de la ciudad en un acto solemne y multitudinario.
Qué importancia tiene de todas formas. 

29/6/16

un juego

Una chica muy joven, apenas una niña, se te acerca en una calle concurrida. Tiene aspecto de estar en segundo de Derecho y de acabar de perder la virginidad. Lleva una carpeta con el símbolo de una ONG, una cualquiera, en realidad no importa. 
—¡Hola! —sonriendo como si de su sonrisa dependiera el perdón de un pelotón de fusilamiento. 
—¿Has oído hablar de nosotr
—Shhh… —pones la yema tu dedo índice sobre sus labios. Tomas su brazo suavemente. Le susurras al oído: 
—No pierdas tu tiempo con alguien al que le quedan dos semanas de vida. 
Acaricias su mejilla con el dorso de la mano. Caminas cuatro metros, te giras, le guiñas un ojo y sonríes como si de tu sonrisa dependiera un cargamento de víveres en mitad de una guerra. Continúas tu paseo.

16/6/16

los imbéciles

¿Cómo llamarías a esto?, dice ella. 
¿A qué esto?, él. 
A esto, a lo que hacemos.
¿Al rollo que llevamos? 
Al rollo que llevamos. 
Bueno, lo llamaría… no sé, bueno,
lo llamaría 
relación
eh…
relajada. 
Relación relajada. 
Relación relajada, 
relajación.
Sí, lo llamaría relajación. 
Y ahí los tenéis si los queréis ver. 
Partiéndose de risa
los muy bobos
debajo de las sábanas
con tonterías como ésa
y otras mucho más sonrojantes. 
Riéndose ella de lo idiota que es él, 
riéndose él para no acordarse
de que es pobre,
de que está deprimido
y de que es una pena cuando los buenos discos
flojean en la segunda mitad
y a la vida le pasa un poco lo mismo.

5/6/16

enrique anaut

¿Os acordáis de Enrique Anaut? Yo sí. Estudió Humanidades en la Universidad de Navarra. Después participó en Operación Triunfo y, aunque en España no volvió a saberse nada más de él, Enrique se mudó a Los Ángeles, contrajo nupcias con una modelo etíope y conquistó el mercado anglosajón con discos como American Idiot, Baby One More Time o Californication. Hoy en día es un músico asentado y muy respetado. Es verdad. Estudió Humanidades en la Universidad de Navarra.

9/5/16

tranquilo el hombre

El agua espantaba a las avispas escondidas bajo las hojas. Antonio García sujetaba la manguera con la que regaba las plantas mientras empleaba la mano libre rascándose un sarpullido en el mentón. Miraba el disco de cien metros de diámetro que permanecía suspendido sin emitir ningún sonido sobre la vertical de su raquítico jardín. Un ovni a todas luces. Media docena parpadeante. Naranjas, blancas. Durante el cuarto de hora que duró el avistamiento Antonio García pensó en cosas. No demasiadas, pero sí algunas. También notó el bulto de su móvil en el bolsillo trasero de los pantalones. Parecía un buen momento para comprarse otro. Uno que tuviera cámara de fotos.