7/2/17

un fumador tímido

Un punto rojo prende en la oscuridad.
Se enciende
y se apaga.
El minúsculo corazón externo
que arde
en la boca del fumador tímido.
Se enciende
y se apaga.
Como una lámpara de neón
perezosa
en medio de la niebla.
Se enciende
y se apaga.
Sentado al fondo de la habitación
o
al otro lado de la ventana
amparado por la noche.
Se enciende
y se apaga.
El fumador tímido está llorando.
Se enciende
y se apaga.
Si le preguntas
te dirá
que le ha entrado humo en los ojos. 
Se enciende.
Se apaga.

1/2/17

le robo a un niño

En el Año Nuevo chino
hay una procesión vecinal
hasta el lago.
Allí la gente
enciende velas
en farolillos de papel
que flotan sobre el agua
y pide deseos.
«¿Qué quieres?»,
le pregunta una mujer a su marido.
«¿Salud o trabajo?»
Él dice que amor.
«Concedido», dice ella.
El farol navega despacio en dirección
a otro
con el que termina chocando
suavemente.
Es de un niño.
Está mirándoles.
Dice: «Pues yo no tengo ningún deseo».
Yo me lo quedo.
Me quedo su deseo.
Lo pienso bien y pido.
Pido lo que no pide el niño.
Pido no tener la necesidad
de pedir ningún deseo
nunca más.

20/1/17

fijaos en ese hombre

Fijaos en ese hombre.
Está sentado a oscuras
en mitad de la madrugada
frente a la pantalla de su ordenador
como cada noche.
Visitando foros de jovencitas resquebrajadas,
chicas con problemas,
y haciéndose pasar por una de ellas.
Sé cómo te sientes, porque yo también me he sentido así.
Pero algún día estarás bien.
Antes de lo que imaginas.
Sí, como estoy yo ahora.
¿De verdad?
¿De verdad puedo ser como tú?
Tienes que esperar.
Hacerte fuerte.
Nada malo va a salir de aquí.
Ellas confían. 
Hace poco las vio en un reportaje
en la televisión.
Pálidas y escuálidas,
llenas de cicatrices,
el pelo de color verde o rojo o azul,
con la mirada extraviada,
a la deriva.
Desde entonces las visita
todas las noches
y les dice que se van a poner mejor.
Que tengan paciencia,
que todo está a punto de arreglarse.
Ellas confían.
Eso le ayuda a dormir un poco
cuando por fin se mete en la cama.

17/12/16

black perrito

Me he hecho con un perro negro. Llevaba tiempo rondándome la cabeza tener uno y ahora ya lo tengo. Cuando llegó era pequeño, íbamos de paseo y hacíamos cosas juntos. Ahora es grande y no quiere salir de casa. Se come los muebles, se come mi ropa, se come a mis padres y se ha comido a un par de novias. Se come: mi pelo, mi cara, mis manos, mis ojos, mi comida y a mis actrices favoritas. Libros, discos y películas, también se los come. Por la noche me muerde la nuca, me despierta de madrugada, y por la mañana se tumba encima de mí para que no me levante. Por la tarde, en el sofá, quiere que lo acaricie. Acostado en mi regazo, me muestra la barriga hinchada y caliente. Pobre. Sólo quiere jugar. Gran perro éste, el amigo más fiel que un hombre puede tener.

Le digo si no me hace caso: «Eso está mal. Mal. Eso está muy mal». Y lo acompaño con gestos de las manos para que se marche. No se marcha. Apoya sus patas en mi pecho y va a tirarme al suelo cualquier día porque está enorme y tiene una fuerza de mil demonios. «Ahora no, estoy ocupado», le suelo decir también. «¿No te das cuenta de que esto es importante? Estoy trabajando en algo excepcional. Intento darte una vida buena, una vida buena para los dos». Pues cuanto más ocupado, cuanto más importante, peor. Todo un caso. No me entiende, claro.

Cuando no lo veo en un rato pienso que se ha escapado. Qué tontería. Cómo va a escaparse. Si me quiere un montón. Si lo he criado yo. No se escapa, no, ahí viene corriendo de nuevo. Ven aquí que te abrace, maldito cabrón, con la compañía que me estás haciendo. ¿Te vas a portar bien? ¿Te vas a portar bien esta vez? Sí, eso es. Está muy bien así. Buen muchacho. Necesitas adiestramiento, nada más. Tienes que seguir unas normas, ¿de acuerdo? Yo sé que no eres malo.

Algún día lo mataré y me haré unas botas estupendas con él. ¿Puede alguien hacerse unas botas con un perro así? Yo me las voy a hacer. Grandes botas negras de perro negro grande. Brillantes, resistentes, que me duren muchos años, toda la vida si es posible.

Mi perro es mío, no os lo enseño.

14/12/16

ámbar

Tumbado
en la cama
a la 1:17
te preguntas
si te gustaría ver
dónde vas a estar
dentro de un año.
Te respondes que sí,
te gustaría. 
Hecho,
ya está,
puedes verte
dentro de un año
tumbado en esa cama
a la 1:17.
Es casi magia.

3/11/16

es sólo literatura, titi

Eso que escribí. Eso que dices que es tan bueno ─es verdad, no está mal─ es sólo literatura. O esa otra cosa, lo del pelo. Anduve fino ahí, tienes razón. A la gente le gustó. Eso del pelo también es literatura. Aquello y todo lo demás. Literatura. Quedó hermoso, empleé bastante tiempo en dar con las palabras adecuadas, en invocar imágenes bellas, juegos de palabras sugerentes que hablaban de cosas que nunca sucedieron. Literatura. Esto es malo. Intenta ser literatura pero no lo es. Es peor que una canción de Jesus and Mary Chain. Jesus and Mary Chain, te he hablado de ellos. Te he dicho que son el mejor grupo de la historia. No saben tocar, no tienen presencia, ni carisma. Con pinta de toxicómanos y muy deprimidos siempre. Son lo mejor que le ha podido pasar al planeta Tierra. Sus letras son espantosas. Absolutamente cojonudos. Tienen una canción los Jesus que se llama Good for my soul. No la soporto, me encanta, de veras. Good for my soul. Es imposible ser más ridículo con sólo cuatro palabras. Es imposible ser más brillante. Tienes que escucharla. Esa canción habla de mí. Habla de ti. Esa canción, en líneas generales, habla del bien que le haces a mi alma.

1/11/16

tío

Oye,
qué bien hemos venido en el autobús tú y yo, ¿eh?
Tantas horas por delante los dos,
tanta preocupación,
tanto problema,
tanta obsesión.
El viaje que podías haberme dado
y lo agradable que ha terminado siendo
tu compañía.
Todo lo que me has contado,
menudas ideas más suculentas,
vaya conexiones electrizantes.
¿Qué pasará cuando te quedes solo,
cuando se termine el dinero,
cuando te despedacen el corazón
(ya falta poco)
y te desangres por dentro?
¿Qué cuando todos los demás estén
donde querían estar
y tú sigas perdido?
(¿Son felices de verdad?
¿Son tan felices como parece desde aquí?)
Si tú y yo nos llevamos entonces
como nos hemos llevado esta tarde,
te lo aseguro, amigo mío,
todo eso de lo que hablas,
toda esa gente,
no va a importar una mierda.
Si tú y yo nos llevamos
como nos hemos llevado esta tarde,
joder,
se me ponen los pelos de punta
pensando en las cosas
de las que vamos a ser capaces
tú y yo. 
Confía en mí, tío.
Tú sólo confía.